El seguro de decesos cubre a casi 22 millones de españoles

Aproximadamente 21,8 millones de habitantes en España disponen de cobertura de decesos, lo que representa el 44,3% de la población total. Este seguro se ha posicionado como uno de los productos más extendidos entre los ciudadanos españoles, demostrando una penetración considerable en el mercado asegurador nacional.

La distribución geográfica del seguro de decesos revela diferencias notables entre provincias. Cádiz encabeza la clasificación con un 75,6% de cobertura, seguida por Ávila con 72,6%, Ciudad Real con 72% y Badajoz con 70,2%. En contraste, Teruel, Soria y Baleares presentan los índices más bajos, aunque aún alcanzan al 20% o superior de sus poblaciones.

Independientemente del tamaño del municipio, la presencia de este producto asegurador se mantiene relativamente estable. En zonas urbanas de gran envergadura y en pequeños núcleos rurales, la cobertura oscila entre el 37% y el 44%, evidenciando que el seguro de decesos ha logrado penetrar tanto en contextos metropolitanos como en territorios menos poblados.

El carácter familiar de este producto explica su amplia aceptación en diferentes grupos etarios. Las pólizas frecuentemente protegen a múltiples generaciones de una misma familia, lo que justifica las altas tasas de cobertura observadas en todas las franjas de edad. Entre menores de 35 años, la cobertura se sitúa entre el 30% y el 40%, mientras que en personas mayores de 50 años supera el 50%.

Contexto para el sector asegurador

Los hogares con parejas sin hijos menores donde al menos uno de los miembros supera los 65 años presentan la tasa más elevada de aseguramiento, alcanzando el 56,7%. Igualmente destacable es la cobertura en hogares unipersonales de personas mayores, que llega al 52,4%. Los hogares con menor presencia del seguro son aquellos formados por individuos menores de 30 años que viven solos.

Más allá de la cobertura de gastos de sepelio, las aseguradoras han incorporado prestaciones complementarias en sus pólizas. Entre estas se incluyen servicios de apoyo psicológico, asesoramiento legal y gestión de la huella digital del fallecido, ampliando así el valor ofrecido a los asegurados y sus familias.

Durante el año anterior, las aseguradoras de decesos gestionaron casi 294.000 inhumaciones en el territorio español. Esta cifra representa el 65,4% del total de defunciones registradas en el país, subrayando el papel preponderante de este seguro en la cobertura de servicios funerarios a nivel nacional.