La aseguradora Cigna Healthcare presentó recientemente una experiencia inmersiva denominada Sense Lab, enfocada en medir el bienestar laboral personalizado a través de respuestas fisiológicas. El dispositivo registra de manera continua la actividad cerebral, frecuencia cardíaca y movimiento corporal durante exposiciones a diferentes estímulos sensoriales, generando perfiles individualizados que reflejan la sensibilidad de cada persona.
El funcionamiento de esta tecnología se basa en la premisa de que organismos diferentes procesan información sensorial de formas distintas. Mientras algunos individuos permanecen prácticamente indiferentes ante ciertos estímulos ambientales, otros experimentan respuestas fisiológicas más intensas. Esta variabilidad biológica constituye un factor relevante para comprender las necesidades particulares en entornos laborales.
Durante la experiencia, que tiene una duración aproximada de cinco minutos, los participantes atraviesan distintas pruebas sensoriales. El sistema captura datos sobre cómo el cuerpo reacciona ante cada estímulo, sin realizar valoraciones de carácter positivo o negativo respecto a las mediciones obtenidas.
Al concluir, cada participante recibe un perfil sensorial personalizado que detalla su sensibilidad ante diferentes tipos de estímulos. Las puntuaciones más elevadas indican mayor reactividad fisiológica, permitiendo identificar qué factores ambientales generan respuestas más pronunciadas en cada individuo.
Contexto para el sector asegurador
Esta iniciativa fue presentada en el Congreso Factor Humano 2026, donde se destacó su potencial para transformar la gestión de recursos humanos. La incorporación de datos sobre percepción sensorial complementa enfoques tradicionales de salud física y emocional, orientando las organizaciones hacia espacios laborales más centrados en necesidades individuales.
La metodología reconoce que un mismo entorno laboral no produce efectos idénticos en todas las personas. Dos empleados expuestos a condiciones similares pueden experimentar niveles distintos de confort o estrés, dependiendo de sus características fisiológicas particulares y sensibilidades sensoriales inherentes.
Los especialistas subrayan que comprender mejor cómo reacciona cada persona ante su entorno contribuye a identificar factores específicos que influyen en el bienestar. Esta información resulta valiosa para diseñar estrategias de prevención más efectivas y adaptadas a perfiles individuales dentro de las organizaciones.
La iniciativa representa un avance en la personalización de políticas de salud ocupacional, integrando datos biométricos con análisis sensorial para crear espacios de trabajo más inclusivos. Esta aproximación reconoce la diversidad de necesidades entre empleados y busca optimizar condiciones laborales mediante información objetiva sobre respuestas fisiológicas.
