Veta+ demuestra eficiencia en gestión de siniestros meteorológicos

La tramitación de siniestros derivados de contingencias meteorológicas representa un desafío operativo significativo para el sector asegurador. Durante los primeros meses de 2026, una sucesión de nueve borrascas consecutivas puso a prueba la capacidad de respuesta de las entidades gestoras, evidenciando la necesidad de contar con infraestructuras tecnológicas y procesos ágiles.

En ese período de presión operativa, una gestoría registró un incremento superior al 35% en la apertura de expedientes respecto al mes anterior. A pesar de este aumento considerable en volumen, la entidad logró reducir el tiempo medio de cierre de siniestros en un 10%, pasando de aproximadamente 15 días a poco más de 13 días.

Los indicadores de calidad en la atención se mantuvieron elevados durante la crisis meteorológica, alcanzando porcentajes cercanos al 99% en febrero. Este desempeño simultáneo en velocidad y calidad refleja una coordinación efectiva de recursos y una distribución inteligente de la carga de trabajo entre equipos.

El modelo operativo implementado se basa en un enfoque integral que comienza desde el momento de la apertura del siniestro. Las decisiones sobre priorización y asignación de recursos se toman de manera anticipada, permitiendo que los tramitadores concentren esfuerzos en expedientes según su complejidad y urgencia.

Contexto para el sector asegurador

La incorporación de herramientas de inteligencia artificial en los procesos de tramitación facilita la gestión de grandes volúmenes de expedientes. Estos sistemas apoyan a los profesionales en tareas de análisis y clasificación, acelerando la resolución sin comprometer la evaluación técnica de cada caso.

La presentación de un estudio sobre contingencias meteorológicas en seguros de hogar, realizado en colaboración con una asociación del sector, permitirá compartir aprendizajes sobre la preparación operativa ante eventos climáticos. Este análisis contribuye a la reflexión colectiva sobre cómo mejorar la respuesta del mercado asegurador.

Los resultados obtenidos durante el período de crisis climática demuestran que es posible escalar operaciones sin sacrificar la calidad del servicio. La clave reside en arquitecturas tecnológicas flexibles, procesos bien definidos y equipos capacitados para tomar decisiones en tiempo real bajo presión.

La experiencia acumulada en la gestión de eventos meteorológicos extremos proporciona al sector información valiosa sobre vulnerabilidades operativas y oportunidades de mejora. Esta retroalimentación es fundamental para fortalecer la resiliencia del mercado asegurador ante futuros eventos climáticos de similar magnitud.