Seguros de decesos: oportunidad desaprovechada entre corredores

El ramo de seguros de decesos atraviesa un período de cambios significativos impulsado por la llegada de nuevos operadores, canales de distribución alternativos y la incorporación de coberturas innovadoras. A pesar de estas transformaciones, permanece como una línea de negocio poco conocida entre los intermediarios. La participación de este segmento en las carteras de los corredores no supera el 2%, lo que sugiere un potencial comercial aún sin explotar adecuadamente en el mercado asegurador.

Las previsiones para los próximos años indican una presión sostenida sobre los costes de los servicios prestados, derivada de las tensiones geopolíticas actuales. Se espera que las sumas aseguradas experimenten incrementos moderados, situados en torno al 3%, lo que se traduciría en aumentos de primas de renovación cercanos al 6%. Estos incrementos variarán según la modalidad de cobertura, siendo más pronunciados en las pólizas seminaturales y más contenidos en las carteras niveladas.

La competencia en el sector continúa siendo intensa, con operadores que recurren a estrategias comerciales agresivas para captar nuevas pólizas. Esta dinámica responde a la larga vida media de las carteras y a la necesidad de compensar posibles insuficiencias de primas iniciales mediante renovaciones sucesivas. Sin embargo, los expertos advierten que el principal riesgo no radica en asumir elevados costes de adquisición, sino en garantizar la calidad de las ventas realizadas.

Las anulaciones de pólizas constituyen un indicador crítico de la calidad comercial. Cuando estas tasas superan las expectativas, generalmente refleja una deficiente comunicación del producto o una inadecuada adaptación a las necesidades específicas del cliente. Este fenómeno subraya la importancia de una comercialización informada y personalizada que asegure la retención de clientes a largo plazo.

Contexto para el sector asegurador

A diferencia de otros ramos, los seguros de decesos presentan una menor probabilidad de canibalizar carteras de seguros de daños. Esta característica se debe a su naturaleza como producto finalista y de duración prolongada, lo que le confiere una posición diferenciada en el mercado asegurador. Esta particularidad representa una ventaja competitiva para los intermediarios que decidan desarrollar esta línea de negocio.

El perfil del cliente asegurado está experimentando cambios profundos. Aunque la preocupación por la muerte persiste en la sociedad, ha evolucionado la forma de concebirla. Existe mayor diversidad en las interpretaciones religiosas y una conciencia más desarrollada sobre cómo afrontar este momento. Simultáneamente, la mentalidad de la sociedad se ha vuelto más orientada al corto plazo, influyendo en las decisiones de compra.

Las nuevas generaciones demandan servicios que trasciendan la cobertura tradicional de gastos fúnebres. Buscan beneficios tangibles que puedan disfrutar durante su vida, no solo protección para después de su fallecimiento. Este cambio en las expectativas requiere que los productos se adapten mediante mayor flexibilidad, personalización y valor percibido en el presente, alejándose del enfoque exclusivamente preventivo.

Para atraer a clientes más jóvenes, el mensaje comercial debe reorientarse hacia la vida y los beneficios inmediatos, evitando un énfasis excesivo en la mortalidad. Los asegurados jóvenes perciben su fallecimiento como un evento distante y prefieren no reflexionar sobre él. Por tanto, la estrategia comercial debe enfatizar los servicios disponibles hoy, transformando la propuesta de valor del producto para conectar con una audiencia que valora la utilidad presente sobre la protección futura.