Tender de seguros: podio a tres – SegurosNews

Cuando un distribuidor convoca un concurso para su programa de seguros, la oferta ganadora no nace de una fórmula: nace de un equipo capaz de recorrer, en cuestión de días, todo el camino que va del diseño del producto a la elección de la aseguradora adecuada, pasando por el customer journey.

El correo irrumpe y pone el cronómetro en marcha. Se apagan las luces: empieza el Grand Prix. Un gran distribuidor ha convocado una licitación para asegurar su catálogo de productos. Lo que ese distribuidor está a punto de comprar no es una cotización: es la capacidad de que, dentro de tres años, ese paquete se siga ajustando a lo que realmente necesitan sus clientes. Disponemos de muy poco tiempo y de muchísimas decisiones que tomar bien a la primera, y el éxito casi nunca está en la fórmula: está en el equipo .

Hasta hace pocos años, un distribuidor renovaba su programa de seguros por inercia: la relación funcionaba, el coste administrativo de cambiar era alto, y convocar un concurso apenas compensaba. Esa dinámica ha cambiado. La presión por mejorar márgenes, digitalizar la experiencia del cliente y exigir más valor por el mismo coste ha convertido el concurso abierto en la norma , no en la excepción, en un mercado cada vez más competitivo y exigente con los tiempos de respuesta.